¿Qué tienen la Costa Brava y el Pirineo de Girona que los hacen únicos? Pregunto a Josep Maria, pero a diferencia de otros guías se queda callado, piensa, y no me da una respuesta sino una recomendación: “Se lo tendrías que haber preguntado a Ava Gardner, Liz Taylor, Robert de Niro, Mike Olfield o Kylie Minogue; o a Messi y Gerard Piqué; o a escritores como Vargas Llosa, Hemingway y García Márquez. Estoy más que seguro que ellos te hubieran dado una mejor respuesta”, me dice.

Intriga o simplemente curiosidad, investigando un poco en Internet, pude saber que la Costa Brava es uno de los lugares de descanso preferido de artistas e intelectuales, que no es nada complicado cruzarte con alguien famoso en algún restaurante o caminando en medio de la naturaleza. Es decir, estaba sin saberlo en uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, con uno de los patrimonios naturales más hermosos de la Europa Occidental. Desde los monumentos megalíticos de la Edad de Bronce hasta las obras de grandes pintores del siglo XX, como Picasso, Dalí o Matisse, sus paisajes se han visto representados en obras de arte expuestas en los museos más importantes del mundo.

Entonces, me volví a preguntar: ¿Qué tienen la Costa Brava y el Pirineo de Girona que los hace únicos? Pero esta vez decidí averiguarlo por mí mismo.

Después de preguntar a guías, amigos y de hacer algunas llamadas a otros viajeros especializados en Europa, hice un listado de las 5 maravillas que estoy seguro hacen que esta zona sea original, y que no pueda ser repetida en ninguna otra parte del mundo.

Dicen que la mejor manera de conocer un destino es caminando, y estoy completamente de acuerdo. Y qué mejor inicio que con la ruta que transcurre por las principales localidades de la Costa Brava, el famoso Camino de Ronda. Sus once etapas abarcan aproximadamente 235 km y se inicia en la localidad de Blanes, lugar donde comienza la Costa Brava, y acaba en la frontera con Francia, sitio donde nacen los Pirineos.

La ruta del Camino de Ronda es un recorrido para realizar a pie que sigue el antiguo camino que bordea el litoral de la Costa Brava, utilizado en sus inicios por pescadores y por patrullas de vigilancia policial para controlar la actividad del contrabando. La mayor parte del camino transcurre por senderos estrechos señalizados y aptos para su circulación a pie, con desniveles, subidas y bajadas continuas, pero normalmente sin mucha dificultad.

Todo esto, unido a la gran belleza paisajística, la flora y la abrupta geografía de la Costa Brava, posibilitan que el Camino de Ronda sea una auténtico paraíso para el senderista y el excursionista. Además, a diferencia de otras rutas similares, es un recorrido que se puede realizar durante los 365 días del año y por tramos cortos e independientes; es decir, de acuerdo a los gustos y necesidades de cada visitante. Vamos, que no veo caminando 235 km a Robert de Niro ni a Vargas Llosa, pero alguna etapa me dijeron que sí la habían hecho.

En conjunto, la travesía tiene un nivel de dificultad entre fácil y moderado, haciendo uso de los senderos marcados y pasando continuamente por poblaciones donde encontrar alojamiento y restaurantes. Además es importante tener en cuenta que todas las localidades de paso, como Tossa de Mar, Sant Feliu de Guíxols, Begur, Roses, Cadaqués, Port de la Selva y Portbou están conectadas mediante diferentes tipos de transportes públicos con las principales ciudades, como Barcelona, Girona o Figueres, por lo que es una muy buen opción para realizar salidas de uno solo día pasando en muy pocos kilómetros por las localidades más representativas de la costa.

Nuestra segunda recomendación y parada obligatoria es el lago de Banyoles, con unas 107 hectáreas es el lago más grande de Catalunya y uno de los más extensos de toda la península ibérica. Ubicado en la comarca del Pla de l’Estany, es el principal símbolo de la ciudad de Banyoles.

Al lago se puede llegar fácilmente con transporte público desde Barcelona (1 hora 20 minutos), Girona (30 minutos en bus) o desde la misma Banyoles, o en coche. Además de su interés paisajístico, es una buena oportunidad para pasar una tarde navegando puesto que existe un servicio regular de embarcaciones guiadas. Es muy recomendable y muchas veces complementaria si se tiene pensado visitar Besalú, que se encuentra muy cerca y a tan solo 20 minutos en transporte público o 10 minutos en coche particular.

La tercera recomendación es la visita al Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa. Sin duda, es uno de los espacios naturales protegidos más importantes de las comarcas de Girona. Con más de medio millón de visitantes al año, fundamentalmente catalanes, españoles y franceses.

Formada por 11 municipios, existen diferentes entradas al parque, lo que facilita realmente su visita. De muy fácil acceso en coche desde Barcelona (1:30 h), Figueres (35 min) y Girona (30 min), siempre pasando por Besalú, por autovías y carreteras nacionales. Así como también en bus desde Barcelona o Girona.

En el Parque Natural de la Zona Volcánica de la Garrotxa hay 28 itinerarios de diferente extensión y dificultad. La mayoría de ellos señalizados, excepto algunos de los más largos que, si se cuenta con un guía profesional, pueden seguirse fácilmente. Todas las rutas suelen conectar frecuentemente a cualquier punto de la Garrotxa, el Ripollès o el Alt Empordà.

La cuarta recomendación es la visita al Parque Natural del Cap de Creus. Ubicado al norte de la Costa Brava, en uno de los más singulares de la península ibérica tanto por su ubicación como por sus grandes vistas, pero tal vez uno de sus grandes atractivos es ser el lugar donde nacen los Pirineos. Abarca los municipios de Port de la Selva, La Selva de Mar, Llançà, Cadaqués, Palau-saverdera, Pau, Roses y Vilajuïga, con una superficie de 13.886 hectáreas.

El transporte a las localidades cercanas es muy fácil desde Barcelona o Girona; sin embargo, el acceso al parque es preferible hacerlo en coche, ya que el transporte público es muy limitado, y más aún en temporadas baja.

Dentro del Parque Natural del Cap de Creus se pueden realizar múltiples actividades y visitas. Las más conocidas son las que se realizan a pie y en bicicleta de montaña. La mayoría de itinerarios transcurren por antiguas vías utilizadas por el ganado, que viaja entre las localidades cercanas, por lo que lo hace una excelente oportunidad de conocer los municipios que la forman.

Toda la información necesaria de itinerarios, rutas, guías, servicios turísticos, etc. se pueden encontrar en el Centro de Información del Parque, que se ubica en el Palau del l’Abat en el Monasterio de Sant Pere de Rodes, uno de sus más grandes atractivos de la zona y de las imágenes más famosas que existen de identificación del parque.

La quinta y última recomendación, pero por ello no menos importante es la visita del Parque Natural Cadí-Moixeró. Creado en 1983 con el objetivo de proteger una de las áreas más ricas en flora y fauna del Pirineo; es uno de los parques naturales más grandes de Cataluña. Tiene como característica contar con un conjunto orográfico del tipo prepirenaico; está integrado por las sierras del Cadí y del Moixeró, el muy famoso macizo del Pedraforca (2.500 metros de altitud), declarado de interés nacional en 1982, y montañas como la Tosa (2.536 m de altitud) y el Puigllançada (2.409 m de altitud).

De muy fácil acceso desde Barcelona (150 km) o Girona (190 km), tiene como centro principal de inicio de excursiones cualquier localidad de la Cerdanya. Es uno de los parques más desconocidos para el turismo extranjero, por lo que es poco frecuente encontrar turistas no nacionales haciendo senderismo o subiendo a los picos del parque.

Con rutas de nivel muy básico y cortas y hasta rutas de alto nivel técnico o largas, el Cadí-Moixeró se puede recorrer prácticamente todo el año y por todo tipo de visitante, deportistas, no deportistas, familias, parejas, etc. Recomiendo visitarlo antes que este pequeño tesoro muy poco trastocado por el turismo se masifique.

Entonces; ¿qué tienen la Costa Brava y el Pirineo de Girona que los hace únicos? Toca responder también con una pregunta: ¿Porqué no lo respondes tú mismo después de vivir las mismas experiencias de los famosos que los visitan, pero esta vez en primera persona?

LA RUTA

El inicio siempre es por el comienzo, y por ello, la mejor manera de conocer los Pirineos es iniciar el viaje desde donde realmente nacen: en la Costa Brava y el Pirineo de Gerona. En muy pocos lugares en el mundo se puede encontrar tanto en tan pocos kilómetros cuadrados. Nieve, sol, gastronomía, historia, cultura, experiencias, relax; es decir: todo y nada a la vez. Lugares en donde exista todo para que el que busque la mayor sofisticación en cualquiera de sus gustos, y nada absolutamente nada de ruido ni aglomeraciones, para aquél que tenga a la tranquilidad y a la desconexión del día a día como requisito indispensable.

La mejor época para visitarlo: todo el año; dependiendo el tipo de turismo que se busque.

¿Dónde ir? Es tal vez la pregunta más difícil, por la cantidad de lugares que se puede visitar. Lo más recomendable es navegar por la página oficial del Patronato de Turismo Costa Brava – Pirineo de Girona, en donde podrás encontrar todas las posibilidades existentes cada mes del año.

COMO IR

Servicio diario de autobuses por toda Catalunya: desde la Estación del Nord de Autobuses en Barcelona (+34 902 303 222). Sin embargo, para realizar la ruta es obligatorio movilizarse en coche, ya que no existe transporte público frecuente entre un parque a otro.

Tren: existe una línea regular de tren desde Barcelona a Girona, Figueres y Puigcerdà. Consultar los horarios y precios en Renfe.com.

Coche: la mejor forma de recorrer la ruta natural es en coche particular, ya que no existe transporte frecuente entre los distintos parques naturales.

Puedes encontrar toda la información necesaria para visitar esta ruta natural en la web oficial de Parques de la Generalitat de Catalunya.