Organizar las vacaciones familiares es uno de las cosas más díficiles que se pueden hacer, y se muy bien lo digo. Por ello este año busqué un lugar en donde ningún integrante de la familia quede insatisfecho, en donde la emoción, la aventura, la tranquilidad, la comodidad, la playa y la montaña sean un requisito que no podía pasar por alto. Haciendo alusión a un gran dicho popular, donde hay dos niños, hay tres actividades, nos decidimos por un destino que se puede visitar tanto en verano como en invierno. Un lugar para toda la familia, pero también para los jóvenes, para las parejas o para aquellos solitarios que les gusta disfrutar del silencio; y el lugar se llamó los Pirineos. A veces seguir una recomendación es la mejor manera de decidir las cosas, y en nuestro caso fue así. Optamos por reservar un viaje organizado y poder conocer la mayor cantidad de lugares posibles de la manera más cómoda,  segura y profesional. Y fue así que partimos rumbo a España. Como era de esperar, nuestro viaje comenzó de la mano de Gaudi en Barcelona y recorriendo los principales centros comerciales de la ciudad, siempre haciendo un alto para probar tapas en los restauantes y bares más conocidos…los consejos de nuestro guía fueron realmente muy útiles. Ir al lugar indicado en el momento preciso ahorra mucho tiempo y dinero. Nuestro programa de aventuras comenzaba al día siguiente. Contratamos un safari en un 4×4, que partía desde Barcelona y que nos introdujo en la montañosa frontera entre Francia y España. Haciéndonos perder la noción del tiempo y en ocasiones trasladándonos al pasado, hasta el corazón de la cultura e historia de Cataluña. Atravesamos lagos, ríos, cascadas, acantilados y valles. Cada rincón nos sorprendía con sus colores y vistas. Partimos en dirección norte, hacia el valle de sau-Collsecabra en la comarca catalana de Osona a tan solo 50km del mediterráneo. La primera parada fue el antiguo pueblo de Rupit, con una población que no supera los 400 residentes, es un sitio mágico de los siglos XVI / XVII construido en piedra, con pasillos angostos, calles que suben y bajan, con pequeñas casas sacadas de cuentos antiguos con ventanas góticas y un viejo puente colgante. Disfrutamos de un almuerzo, compramos algunas artesanías locales y continuamos viaje a través de los bosques de Collsecabra hacia el Pantano de Sau, un lago rodeado de montañas situado al pie del macizo de las Guilleries. Este pantano tiene una peculiar historia, en 1962 inundó la población de Sant Romà de Sau, dejándola sumergida bajo sus aguas. Según nos comentó el guía, los restos del pueblo, especialmente el campanario, son visibles cuando el nivel del agua es bajo o en épocas de sequía cuando queda al descubierto y se hace posible caminar por sus ruinas. Concluimos la jornada con una cena y pasamos la noche en un hotel de la zona. En nuestro segundo día de aventura avanzamos en dirección noroeste hacia el Parque Natural del Cadí Moixeró que comprende una superficie de 41.342 hectáreas, siendo uno de los más extensos de Cataluña formado y que está formado por tres comarcas del Alt Urgell, el Berguedà y la Cerdanya. Donde se destaca el Pedraforca, una de las picos con más atractivo y tradición del alpinismo catalán. Posteriormente, continuamos viaje al “Tree Top Park”, donde recibimos realizamos actividades de aventura. Subimos escaleras, cruzamos puentes tibetanos, nos deslizamos por toboganes, escalamos redes y saltamos entre árboles…una de las experiencias más especiales que pudimos hacer todos y en familia. Al acabar, conducimos hasta llegar a uno de los miradores más altos de los Pirineos en dirección al lugar en donde partiríamos cabalgando en caballos, nos adentramos en las montañas y logramos llegar a rincones imposibles de acceder con el vehículo. Ha pasado tantos años y con tanta tecnología, y a pesar de ello, el caballo sigue siendo un medio de transporte. Ver a los niños encima de caballos con el Pirineo de de imagen de fondo ha sido realmente inolvisable. Consejo: no olvidar cámara de fotos. Hacia el atardecer arribamos al hotel situado en la región de la Cerdanya. La mañana siguiente continuamos viaje en dirección al Principado de Andorra, ascendiendo por momentos a más de 2000 metros de altitud y atravesando paisajes realmente indescriptibles. Pasamos por un camino que, según nos contó el guía, era la ruta por la cual se contrabandeaban mercancías duranta la Guerra Civil Española y posteriormente durante la Segunda Guerra Mundial, pero en ésta última también fue utilizada por seres humanos que huían de la Shoa. Para mantener a raya nuestros niveles de adrenalina dimos una vuelta en el Tobotronc , el tobogán pirineaico más grande del mundo; una especie de trineo que se desliza sobre un carril de hierro que tiene 5.300 metros de longitud con 400 metros de desnivel y que está situado en la estación de esquí de la Rabassa, en la parroquia andorrana de Sant Julià de Lòria. Acabamos el día con la tarde libre para hacer compras en el país con los impuestos más bajos de toda Europa, vamos todo un duty free del tamaño de una ciudad…toda una tentación. Al diá siguiente nuestra aventura se inició muy temprano rumbo al Parque Nacional de Aiguastortes, una de las reservas naturales más bellas y famosas de España. Allí realizamos una caminata hasta arribar hasta el Lago de San Mauricio. De camino nos cruzamos ciervos y visualizamos águilas. Mucho ejercicio y naturaleza, una buena cena y no tuvimos más fuerzas…toco dormir temprano en pleno valle. Para despedirnos de esta travesía comenzamos el día con un emocionante rafting en la Noguera Pallaresa ¿qué más podría desear?. Eso si, en esta ocasión les recomiendo  tomar un desayuno liviano, porque sino…mejor no lo comento. Nos deslizamos por los  rápidos donde apreciamos la naturaleza salvaje, la vegetación y los poderosos acantilados. Luego de una abundante comida a la vera del rio, emprendimos la vuelta camino a Barcelona, y pocas horas después a la vida real de vuelta en Tel Aviv, pero con muchas cosas que contar y con ganas de volver a vivir una experiencia similar, per esta vez en invierno.  

La excursión
 Kokopeli es una empresa de turismo especializada en Los Pirineos y la Península Ibérica. Ofrece viajes personalizados que permiten combinar historia, cultura, naturaleza y aventura. Es el único equipo autorizado para organizar viajes de turismo activo en los Pirineos. Entre sus actividades se incluyen ciclismo, kayak, descenso de barrancos, trekking y excursiones en 4×4. Cuenta con un equipo de guías especializados que hablan hebreo y que llevan trabajan con un solo objetivo: tratar a cada uno de sus clientes como V.I.P. Más información: www.kokopeli.es